Salamanca, 28 de marzo de 2007, XIX Congreso Universitario de Derecho Penal.
Nueve alumnos de la Universidad de Zaragoza ocupan sus asientos no con demasiada ilusión, menos de tres horas de sueño a sus espaldas (sí, los martes, por lo visto, son bastante sonados en esa ciudad...) y algo descontentos.
Al ojear el programa nos llevamos varias sorpresas: Grande-Marlaska, Rubalcaba, el Ministro de Justicia y nuestro "admirado" Cerezo Mir se han rajado en el último momento y no nos van a deleitar con su presencia...(¿¿¿ya no hay foto con Cerezo???). Ante esta situación, comienzan las observaciones propias de cualquier estudiante de Derecho: "Seguro que el contrato se puede rescindir", "aquí hay un claro vicio del consentimiento", etc.
Sentados en nuestras butacas y buscando la mejor postura (por si las circunstancias lo requieren...)miramos con desconfianza a los ponentes de la mañana. Se pueden adivinar nuestros pensamientos: "Sin Cerezo, no va a ser lo mismo. Ya no podemos preguntarle por los motivos que le empujan a contradecir a todo el mundo..."
Comienzan las presentaciones: un Fiscal como representante de la Fiscalía General del Estado, un par de Catedráticos de Derecho Penal (Murcia y Córdoba)...nadie especialmente conocido para abordar un tema nada fuera de lo común: "Sistema Penal y Tolerancia cero. La utilización política del Derecho Penal"
Se inician las intervenciones, cada una en su línea y bastante más interesantes de lo que esperábamos. Nuestros cerebros comienzan a olvidarse de la noche de fiesta en el Capitolium para centrarse completamente en la conferencia. Al principio los esfuerzos son sobrehumanos, pero en cuanto el profesor Gerardo Landrove Díaz (Catedrático de Murcia) abre la boca, la cosa cambia. Sublime: irónico, directo, cristalino... Eso sí, no dejó títere con cabeza ("En este país no existe la izquierda. Cuando llegan las elecciones sólo puedes votar una de las tres opciones que se presentan: derecha, derecha y...derecha"; "los que se autoproclaman progres no son mas que progres de salón...")
Frases del tipo "las penas de prisión son la forma de hacer que los que han sido malos salgan siendo todavía peores" o "teniendo en cuenta el incremento de reclusos que se produce cada año, podemos considerar que en este país TODOS vivimos en libertad provisional" plagaron su discurso.
¿Su opinión? Sencilla: todos somos conscientes de la impresentable Administración de Justicia con la que cuenta nuestro país. Todos sabemos lo que ocurre y cuál es la verdad de fondo; hay que llamar a las cosas por su nombre. ¿Qué puede hacer la sociedad ante las evidentes deficiencias de nuestro sistema judicial? Puede hacerlo todo...pero no hace nada. ¿Qué nos recomienda? "Rezar y que Dios nos ampare, aunque es evidente que en este tema Dios anda bastante despistado..."
Aplausos en toda la sala, y es que poca gente se expresa con esa claridad meridiana y sin importarle las consecuencias. Bien podría haber sido profesor nuestro. Una clase con él debe ser el equivalente a la mejor película de Woody Allen. Eso sí, habría que estar bien atento en sus explicaciones, no sea que alguno llegara a ser Fiscal General del Estado y fuera tachado de "alumno despistado" en público por su antiguo profesor debido a una decisión, no del todo compartida, como la del caso Otegui.
domingo, abril 01, 2007
jueves, marzo 22, 2007
Ruleta
Después de tanto tiempo sin actualizar esto... (aunque poco a poco vamos mejorando...menos es nada!) he decidido dejaros por aquí el cortometraje de Roberto Santiago "Ruleta" (las actrices son Aitana Sánchez-Gijón, Loles León, Mirta Ibarra, Blanca Rodríguez y Mapi Sagaseta), para que le déis alguna vuelta a la cabecita que tenéis, que de vez en cuando no está del todo mal sacudirle el polvo y ponerla en funcionamiento (que no hace daño a nadie, vaya).
Los que lo queráis comentar por aquí (que seréis, creo, ninguno..) bienvenido sea. Y los que no, no penséis que os vais a librar tan fácilmente, en algún momento sacaré el tema para ver si se desata la tempestad o no...
Ale, que lo disfrutéis.
Los que lo queráis comentar por aquí (que seréis, creo, ninguno..) bienvenido sea. Y los que no, no penséis que os vais a librar tan fácilmente, en algún momento sacaré el tema para ver si se desata la tempestad o no...
Ale, que lo disfrutéis.
lunes, enero 22, 2007
Nadie dijo que fuera fácil...
Bueno, y como soy mujer de palabra...y lo prometido es deuda...chiquitina, aquí te dejo el artículo de Reverte que nos recomendaste...Sin palabras!Mil gracias por ese mensaje ;) y es cierto, nadie dijo que fuera fácil...pero si es verdad lo que aquí se dice, podemos presumir de ser "gente de dormir inquieto, peligrosa y viva, la que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles".(lo que he puesto en negrita va por esa "prórroga" que os estamos dando, eh?? pero que merece la pena! jejeje)
Todo el mérito es tuyo; tienes mi palabra de honor. Quizá el botín de tan larga campaña –y lo que te queda todavía– no sea lo dorado y brillante que uno espera cuando la inicia, a los doce o trece años, con los ojos fascinados de quien se dispone a la aventura. Pero es un botín, es tuyo, es lo que hay, y es, te lo aseguro, mucho más de lo que la mayor parte de quienes te rodean obtendrán en su miserable y satisfecha vida. Tú has abordado naves más allá de Orión, recuerda. Tienes la mirada de los cien metros, esa que siempre te hará diferente hasta el final. Fuiste, vas, irás, esos cien metros más lejos que los otros; y durante la carrera, hasta que suene el disparo que le ponga fin, habrás sido tú y habrás sido libre, en vez de quedarte de rodillas, cómoda y estúpida, aguardando.
Ahora sabes que todo merece la pena. La larga travesía por ese mundo de méritos numéricos y ausencia de reconocimiento, donde te viste obligada a arrastrar contigo al niño de papá, al tonto del haba, al inútil carne de matadero, con tal de llevar a buen término el trabajo para el que te bastabas en solitario. Has crecido y sabes que las oportunidades no estaban en los otros, sino en ti. Que no había nada malo en aquella chica tímida que se llevaba libros a las horas libres de tutoría; que buscaba la mirada de los profesores inteligentes, no para hacerles la pelota, sino por sentirse cómplice y no estar sola. La jovencita que sobrecargaba la mochila con El guardián entre el centeno o El señor de los anillos, que en la excursión del cole a Madrid prefería ver el Planetario, el Prado o el Reina Sofía a dejarse la garganta en el parque de atracciones. Que se enfrentaba a la hostilidad de compañeros cretinos porque era la única que había leído las Sonatas de Valle-Inclán o sabía quién era Wilkie Collins. Ahora que miras hacia atrás con madurez, comprendes que cada vez que alguien ninguneó tu forma de ser, te insultó, te miró por encima del hombro, no hizo sino precipitar tu aprendizaje y tu lucidez. Tu certeza de ser mejor, más despierta y diferente.
Mírate ahora. Qué lejos estás de tanto borrego y tanto buey. Entras en la edad adulta sin que nadie pueda imponerte una sonrisa falsa cuando el mundo y su estupidez, su envidia, su mezquindad, te hagan fruncir el ceño. Ahora tienes la certeza de que no te equivocaste, y de que la niña callada en el banco del fondo puede ser vengada por la mujer que hoy la recuerda. Sabes ya que puedes ser feliz a tu manera y no a la de otros, con tus libros, con tus películas, con tu familia, con esos amigos que no sabes cuánto tiempo van a durar y por eso aprecias tanto, con la mirada serena que ahora posas a tu alrededor, en la calle, en el trabajo, en la vida. En la muerte. Ahora sabes que la virtud, en el más hondo sentido de la palabra, está en ese aguante de tantos años, cuando cerca estuvieron de convertirte en otra. Comprendes al fin que los malos profesores son un accidente sin demasiada importancia, pues eres tú quien aprende; y la vida, incluso con sus insultos, con sus malvados, con sus tragedias, con sus reglas implacables, la que te enseña. Nadie dijo que fuera fácil.
El otro día fuiste a ver Salvador y saliste del cine asombrada, llorando. No por la película, ni por la suerte del protagonista, sino por la certeza de que los ideales de aquel muchacho ya no tienen sentido, porque ninguno los sustituye ahora, porque la gente de tu edad se divide en dos grandes grupos: una minoría de analfabetos desorientados, pasto de demagogia barata en manos de políticos sin escrúpulos, y una masa inerte cuya única aspiración es salir en Gran Hermano o ponerse hasta arriba el sábado por la noche; jóvenes con garganta y sin nada que gritar, que se irían por la pata abajo puestos en la piel de Salvador Puig Antich, o a los que, viendo El crimen de Cuenca, la sola visión del garrote vil haría cerrar los ojos con escalofríos en la nuca. Pero tus lágrimas, amiga, demuestran que tienes razón. Que no te equivocaste al amar al conde de Montecristo y al Gabriel Araceli de Galdós, al buscar el secreto genial de un soneto de Borges o Quevedo, al transitar, jugándotela, por los senderos sin carteles luminosos en los pasillos oscuros de la Historia. Al hacer de cada esfuerzo, de cada miedo, de cada desengaño, de cada ilusión y de cada libro, un martillo con el que picar los muros espesos que te rodean.
Y si algún día tienes hijos, intenta que sean como tú. Como esos tipos flacos de los que hablaba Julio César, a la manera de Casio: gente de dormir inquieto, peligrosa y viva. La que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles.
Calderero, para que no hables de este artículo como "ese en el que hablan de la chica lista" (con tu tonito... :P) te lo voy a poner fácil: sólo tienes que sustituir "el guardián entre el centeno" por "la náusea", al Conde de Montecristo por Raskolnikov, y Gran Hermano por...bueno, lo de Gran Hermano lo puedes dejar :P
Espero que os guste!
Todo el mérito es tuyo; tienes mi palabra de honor. Quizá el botín de tan larga campaña –y lo que te queda todavía– no sea lo dorado y brillante que uno espera cuando la inicia, a los doce o trece años, con los ojos fascinados de quien se dispone a la aventura. Pero es un botín, es tuyo, es lo que hay, y es, te lo aseguro, mucho más de lo que la mayor parte de quienes te rodean obtendrán en su miserable y satisfecha vida. Tú has abordado naves más allá de Orión, recuerda. Tienes la mirada de los cien metros, esa que siempre te hará diferente hasta el final. Fuiste, vas, irás, esos cien metros más lejos que los otros; y durante la carrera, hasta que suene el disparo que le ponga fin, habrás sido tú y habrás sido libre, en vez de quedarte de rodillas, cómoda y estúpida, aguardando.
Ahora sabes que todo merece la pena. La larga travesía por ese mundo de méritos numéricos y ausencia de reconocimiento, donde te viste obligada a arrastrar contigo al niño de papá, al tonto del haba, al inútil carne de matadero, con tal de llevar a buen término el trabajo para el que te bastabas en solitario. Has crecido y sabes que las oportunidades no estaban en los otros, sino en ti. Que no había nada malo en aquella chica tímida que se llevaba libros a las horas libres de tutoría; que buscaba la mirada de los profesores inteligentes, no para hacerles la pelota, sino por sentirse cómplice y no estar sola. La jovencita que sobrecargaba la mochila con El guardián entre el centeno o El señor de los anillos, que en la excursión del cole a Madrid prefería ver el Planetario, el Prado o el Reina Sofía a dejarse la garganta en el parque de atracciones. Que se enfrentaba a la hostilidad de compañeros cretinos porque era la única que había leído las Sonatas de Valle-Inclán o sabía quién era Wilkie Collins. Ahora que miras hacia atrás con madurez, comprendes que cada vez que alguien ninguneó tu forma de ser, te insultó, te miró por encima del hombro, no hizo sino precipitar tu aprendizaje y tu lucidez. Tu certeza de ser mejor, más despierta y diferente.
Mírate ahora. Qué lejos estás de tanto borrego y tanto buey. Entras en la edad adulta sin que nadie pueda imponerte una sonrisa falsa cuando el mundo y su estupidez, su envidia, su mezquindad, te hagan fruncir el ceño. Ahora tienes la certeza de que no te equivocaste, y de que la niña callada en el banco del fondo puede ser vengada por la mujer que hoy la recuerda. Sabes ya que puedes ser feliz a tu manera y no a la de otros, con tus libros, con tus películas, con tu familia, con esos amigos que no sabes cuánto tiempo van a durar y por eso aprecias tanto, con la mirada serena que ahora posas a tu alrededor, en la calle, en el trabajo, en la vida. En la muerte. Ahora sabes que la virtud, en el más hondo sentido de la palabra, está en ese aguante de tantos años, cuando cerca estuvieron de convertirte en otra. Comprendes al fin que los malos profesores son un accidente sin demasiada importancia, pues eres tú quien aprende; y la vida, incluso con sus insultos, con sus malvados, con sus tragedias, con sus reglas implacables, la que te enseña. Nadie dijo que fuera fácil.
El otro día fuiste a ver Salvador y saliste del cine asombrada, llorando. No por la película, ni por la suerte del protagonista, sino por la certeza de que los ideales de aquel muchacho ya no tienen sentido, porque ninguno los sustituye ahora, porque la gente de tu edad se divide en dos grandes grupos: una minoría de analfabetos desorientados, pasto de demagogia barata en manos de políticos sin escrúpulos, y una masa inerte cuya única aspiración es salir en Gran Hermano o ponerse hasta arriba el sábado por la noche; jóvenes con garganta y sin nada que gritar, que se irían por la pata abajo puestos en la piel de Salvador Puig Antich, o a los que, viendo El crimen de Cuenca, la sola visión del garrote vil haría cerrar los ojos con escalofríos en la nuca. Pero tus lágrimas, amiga, demuestran que tienes razón. Que no te equivocaste al amar al conde de Montecristo y al Gabriel Araceli de Galdós, al buscar el secreto genial de un soneto de Borges o Quevedo, al transitar, jugándotela, por los senderos sin carteles luminosos en los pasillos oscuros de la Historia. Al hacer de cada esfuerzo, de cada miedo, de cada desengaño, de cada ilusión y de cada libro, un martillo con el que picar los muros espesos que te rodean.
Y si algún día tienes hijos, intenta que sean como tú. Como esos tipos flacos de los que hablaba Julio César, a la manera de Casio: gente de dormir inquieto, peligrosa y viva. La que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles.
Calderero, para que no hables de este artículo como "ese en el que hablan de la chica lista" (con tu tonito... :P) te lo voy a poner fácil: sólo tienes que sustituir "el guardián entre el centeno" por "la náusea", al Conde de Montecristo por Raskolnikov, y Gran Hermano por...bueno, lo de Gran Hermano lo puedes dejar :P
Espero que os guste!
miércoles, enero 17, 2007
Sicaf Sand
Hacía la tira que no actualizaba ésto...y, en fin, basta que sea época de exámenes (sí, esa en la que "supuestamente" te encierras a estudiar y dejas tu vida social a un lado...)para que se me cruce el cable... y aquí estoy!
Realmente van a ser dos chorradas, por eso de intentar resucitar este pequeño espacio (aunque creo que va a ser una tarea algo...complicada). La primera es para los amantes del arte, aquí os dejo un vídeo interesante (hay que ver lo que se puede hacer con un poco de luz y arena), es largo, pero merece la pena.
La segunda es una tira de Garfield con la que creo que muchos nos sentimos identificados :D (y que me recuerda a cierta canción de Sabina que dice algo así como "las venas del amanecer almacenan sangre fría y cada lunes nace muerto el nuevo día")

Y con esto y un bizcocho... :P
Realmente van a ser dos chorradas, por eso de intentar resucitar este pequeño espacio (aunque creo que va a ser una tarea algo...complicada). La primera es para los amantes del arte, aquí os dejo un vídeo interesante (hay que ver lo que se puede hacer con un poco de luz y arena), es largo, pero merece la pena.
La segunda es una tira de Garfield con la que creo que muchos nos sentimos identificados :D (y que me recuerda a cierta canción de Sabina que dice algo así como "las venas del amanecer almacenan sangre fría y cada lunes nace muerto el nuevo día")
Y con esto y un bizcocho... :P
miércoles, septiembre 27, 2006
We're off to see the Wizard
Después de un complicado verano lleno de idas y venidas, poco Internet y menos ganas aún (sí, voy a ser sincera)de actualizar este blog, aquí me tenéis de nuevo!
No vengo cargada de falsas promesas sobre las actualizaciones de esta página porque me conozco lo suficiente para saber que alguna semana me dará por cambiarla por completo y luego se quedará unos mesecillos en un estado de hibernación profundo.
Pero en algún momento había que dar la cara de nuevo, y aunque confieso que no creo en los objetivos de principio de curso (esos como: "esta vez estudiaré desde el primer día" que parecen ser el santo de devoción de la mayoría de los estudiantes)me ha parecido que era el momento perfecto para hacerlo.
No os aburriré con mi verano porque ni ha sido tan increíble como para que os emocione, ni creo que os interese (que nadie se lo tome a mal, es la pura realidad)Pero en honor a todos los que lo han disfrutado conmigo, no puedo menos que hacer unas breves reseñas para, al menos, arrancarles alguna que otra sonrisilla cuando lean este post.
La frase del verano, desgraciadamente, se ha quedado en ese "Vivo poyeya, de Soyaya" al que por lo visto tanta mención se hizo en el tomate.
El mus, sin duda alguna, ha pasado a sustituir al mítico guiñote (no os preocupéis chicos, aunque este año no abra la cafetería, encontraremos alguna mesa perdida por el mundo ;)
La canción... eso está más complicado, hemos escuchado muchas canciones que han marcado, pero creo que me decidiré por Standby, de Extremo y por Sabina con su "Y morirme contigo si te matas"
La pregunta inesperada... cualquiera de las que se utilizaron en el juego de Ro con ese vodka y ese peché (chicos, me alegro de que admitieráis que se os fue un poco la mano... :P) No repetiré ninguna porque daría pie a nuevas bromas... y prefiero no hacerlo.
El personaje del verano también está complicado. Se disputan el primer puesto nuestro amigo Rambo... (jajajajajajajaja, te lo voy a recordar el resto de tu vida!!!!)y... (redobles de tambores)... CAMILO CIENFUEGOS!!! (jodo, Violeta, ahí nos pillaste pero bien)
Y podría decir más cosillas, pero para no hacer ésto excesivamente largo, dedicaré las últimas líneas a la mayor gilipollez, a la cual le dedico además un vídeo que pongo a continuación. (Creéis que es fácil, verdad? Pues intentadlo en un paso de cebras!!! María, tu las blancas y yo las negras??? jejejeje)
Por el momento eso es todo, no? Pos nada, un beso!
No vengo cargada de falsas promesas sobre las actualizaciones de esta página porque me conozco lo suficiente para saber que alguna semana me dará por cambiarla por completo y luego se quedará unos mesecillos en un estado de hibernación profundo.
Pero en algún momento había que dar la cara de nuevo, y aunque confieso que no creo en los objetivos de principio de curso (esos como: "esta vez estudiaré desde el primer día" que parecen ser el santo de devoción de la mayoría de los estudiantes)me ha parecido que era el momento perfecto para hacerlo.
No os aburriré con mi verano porque ni ha sido tan increíble como para que os emocione, ni creo que os interese (que nadie se lo tome a mal, es la pura realidad)Pero en honor a todos los que lo han disfrutado conmigo, no puedo menos que hacer unas breves reseñas para, al menos, arrancarles alguna que otra sonrisilla cuando lean este post.
La frase del verano, desgraciadamente, se ha quedado en ese "Vivo poyeya, de Soyaya" al que por lo visto tanta mención se hizo en el tomate.
El mus, sin duda alguna, ha pasado a sustituir al mítico guiñote (no os preocupéis chicos, aunque este año no abra la cafetería, encontraremos alguna mesa perdida por el mundo ;)
La canción... eso está más complicado, hemos escuchado muchas canciones que han marcado, pero creo que me decidiré por Standby, de Extremo y por Sabina con su "Y morirme contigo si te matas"
La pregunta inesperada... cualquiera de las que se utilizaron en el juego de Ro con ese vodka y ese peché (chicos, me alegro de que admitieráis que se os fue un poco la mano... :P) No repetiré ninguna porque daría pie a nuevas bromas... y prefiero no hacerlo.
El personaje del verano también está complicado. Se disputan el primer puesto nuestro amigo Rambo... (jajajajajajajaja, te lo voy a recordar el resto de tu vida!!!!)y... (redobles de tambores)... CAMILO CIENFUEGOS!!! (jodo, Violeta, ahí nos pillaste pero bien)
Y podría decir más cosillas, pero para no hacer ésto excesivamente largo, dedicaré las últimas líneas a la mayor gilipollez, a la cual le dedico además un vídeo que pongo a continuación. (Creéis que es fácil, verdad? Pues intentadlo en un paso de cebras!!! María, tu las blancas y yo las negras??? jejejeje)
Por el momento eso es todo, no? Pos nada, un beso!
sábado, mayo 27, 2006
Quiero leche!
Bueno, ya que el otro día estuvimos hablando de anuncios, aquí os dejo uno de los mejores de movistar a mi parecer (mirad las caras del niño, son lo mejor!! jejeje)
1beso a todoooooos
1beso a todoooooos
viernes, mayo 26, 2006
Calderón de la Barca
Aprovechando un breve descanso y acordándome de los amantes de la poesía, aquí os dejo el célebre fragmento de La Vida es Sueño (mi obra de teatro favorita) recitado por Segismundo. Que lo disfrutéis!
Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición
por si alguna vez soñamos.
Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive sueña
lo que es hasta despertar.
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!);
¡que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!
Sueña el rico en su riqueza
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende;
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
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